La ruta de miradores de la costa suma dos nuevas paradas, con lo que el recorrido pasa a contar con siete puntos de observación. Los nuevos miradores incorporan cartelería interpretativa sobre el paisaje y su formación.
El diseño de los accesos ha limitado deliberadamente las plazas de aparcamiento para evitar que los miradores se conviertan en zonas de estacionamiento prolongado. La apuesta es que funcionen como parada breve dentro de un recorrido.
La ruta se puede hacer en vehículo en media jornada, aunque los tramos entre miradores invitan a completar algunos trayectos a pie por los senderos que los conectan.