Un muro de más de treinta metros se ha convertido en un mural de bienvenida tras tres semanas de trabajo. La obra se ha pintado con la participación de vecinos, que han colaborado en las jornadas abiertas convocadas por los autores.
El mural recoge los elementos más reconocibles del municipio, desde el paisaje hasta la actividad tradicional. Los autores consultaron primero con asociaciones vecinales para decidir los motivos.
El lugar donde se ha pintado era uno de los puntos con más deterioro del acceso al municipio, y el mural ha venido acompañado de la limpieza del entorno y de nueva iluminación.