El municipio contará con dos aparcamientos disuasorios en las entradas principales para aliviar la presión de aparcamiento en el centro. Ambos estarán conectados con el núcleo urbano mediante una lanzadera gratuita que circulará cada quince minutos durante todo el día.
El objetivo es que quien llega a trabajar desde los municipios vecinos pueda dejar el coche en la entrada y completar el último tramo en transporte público. Con esa medida se espera liberar plazas en las calles del casco, donde el aparcamiento es prácticamente imposible en horario comercial.
Los terrenos ya están cedidos y las obras consisten fundamentalmente en pavimentación, iluminación y control de acceso. La previsión es que estén operativos antes del otoño.