El festival de teatro ha llenado plazas y patios del casco histórico durante todo el fin de semana, con las funciones en espacios no convencionales como las que más público concentraron. Varias representaciones colgaron el cartel de completo.
La apuesta por sacar el teatro a la calle ha sido el rasgo distintivo de esta edición. El público ha respondido mejor a los montajes de formato corto, pensados para espacios pequeños y con rotación de funciones.
La organización ha valorado la respuesta y estudia mantener ese formato para la próxima edición, ampliando el número de espacios y reduciendo la duración de cada pase.