La nueva ordenanza de residuos entra en vigor el próximo lunes con dos cambios principales: el contenedor de restos orgánicos llega a todos los núcleos y se modifican los horarios en que está permitido depositar la basura. El objetivo es reducir el tiempo que los residuos permanecen en la calle durante las horas de más calor.
El nuevo horario de depósito se concentra en la franja de tarde y noche, y la ordenanza contempla sanciones para los depósitos fuera de plazo. Los ayuntamientos han anunciado un periodo inicial de aviso sin multa para facilitar la adaptación de los vecinos.
La implantación del contenedor orgánico afecta a los grandes generadores: bares, restaurantes y comercios de alimentación deberán separar esa fracción de forma obligatoria y no podrán mezclarla con el resto.