Un facultativo del servicio de urgencias explica en esta entrevista cómo cambia la presión asistencial en temporada alta y qué condiciones deben darse para que un refuerzo de plantilla sea realmente eficaz.
Insiste en que la clave no es solo el número de profesionales sino el momento en que se incorporan: un refuerzo que llega cuando la temporada ya ha empezado se aprovecha a medias, porque coincide con una plantilla que aún se está organizando.
Sobre la segunda sala de observación, señala que su apertura continuada es el cambio más relevante, porque evita derivaciones por falta de espacio y descarga de trabajo al resto del servicio.