La sierra de la comarca esconde un buen número de senderos que permiten conocer sus paisajes y su patrimonio. La mayoría son rutas bien señalizadas y aptas para cualquier persona con una mínima condición física.
Para quien busca paseos cortos, los senderos de la parte baja permiten completar el recorrido en poco más de una hora y enlazan con zonas de descanso. Las rutas de jornada completa exigen madrugar y llevar agua suficiente.
En cualquiera de los casos conviene consultar el estado de los caminos antes de salir, porque algunos tramos se deterioran con las lluvias. La mejor época para recorrerlos es la primavera, cuando los arroyos llevan caudal.